LCR CINE – LOS ABRAZOS ROTOS

Posted in LCR CINE - COMO LA VIDA MISMA on Febrero 22nd, 2010 by admin

El cine español toma aire. Después de la melancolía de los últimos años que sumió a la industria nacional en un mar de lamentos y océanos de lágrimas, ahora asistimos a la dicha de una resurrección. No obstante, es mucho decir que alguna vez estuviera muerto siendo más una cuestión de desubicación. En este trayecto hacia el limbo, el error que cometieron nuestros embajadores del celuloide fue disparar a discreción en busca de un enemigo intangible. Ha tenido que llegar el sorprendentemente cuerdo Alex de la Iglesia a la presidencia de la Academia y alinearse ciertos astros, léase buenas películas, para que se suscribiera la paz con el gran público y en estos días se hable sobre todo de gloria.

La culpa no fue del Gobierno, ni de los críticos apátridas, ni del vulgar gusto de los españoles más receptivos a devorar palomitas en ristre películas fabricadas en Hollywood. El problema no era tan siquiera de los cuartos que como se ha visto han salido al rescate cuando en la mesa de los productores se servía un guión bien armado. El tumor estaba en los cineastas incapaces de agachar la cerviz y tentarse el propio ombligo. En cuanto la creatividad y a veces genialidad ha destapado el tarro de las esencias, ¡oh maravillas! descubrimos que ni actores, directores y guionistas eran tan paupérrimos ni el espectador tan cabronías como para hacerle la puñeta a los suyos.

“La unión hace la fuerza” precursó Esopo en una de sus fábulas. Cómo es posible que hayamos olvidado la más pragmática de las moralejas. Pues sí, todos tan amigos y remando en galeras con viento en popa. Recién hemos asistido a una gala de los Goya sin empalago, ágil, irónica e ingeniosa. Conclusión: récord de espectadores. Favor impagable a las fulgurantes estrellas Bardem y Pe a quienes desde la mamada de pechos de Jamón Jamón no se les veía tan juntos. Por supuesto, el gurú Pedro Almodóvar como César de andar por casa levantando el pulgar en un “Yo os perdono”.

Pero, volviendo a lo de antes, a quien le guste esto del cine apenas le importa el desfile por la alfombra verde y el marujeo de bares y camas, a no ser que situaran una videocámara en la almohada. Al final es vender humo. Por eso, si el cine español se ha reivindicado en este 2010 es gracias a películas bien hechas como Ágora, papeles inolvidables y arrebatadores como el de Malamadre en Celda 211 y otra vez historias como las que sólo cuenta el genio de Calzada de Calatrava a quien tanto bien le hizo marcharse de su pueblo cuando ser maricón era morir por España.

Sirva este comentario para reclamar el merecido protagonismo de Los Abrazos Rotos que no debiere pasar sin pena ni gloria e insertarse anónima en el curriculum de Almodóvar. Merece mucho la pena disfrutarla porque, euros aparte, la materia prima del cine son las ideas y quienes las interpretan. Mención especial para Lluis Homar y José Luis Gómez a quien descubrimos ya hace muchos años como atracador con sentimientos en La Estanquera de Vallecas. La última de Almodóvar, recomendación de la semana.

Ismael T. Reguillos

Puedes escuchar esta sección todos los jueves en el programa ABRIMOS LOS JUEVES de Radio Daimiel

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